entrañas

Te clavaste en el recoveco donde existe más amor, y ese lugar no es el corazón... Es ese lugar donde se siente todo, donde se ríe más, donde se toca el alma: las entrañas.
FlickR Monica Camponovo

colgada

Me ha sorprendido la espera y no es la primera vez que, literalmente, me dicen lo mismo. Ha sido un trompetazo a mis sentimientos, pero el destino sabe que le guardo la pregunta más sincera de todos los veranos: ¿cuándo llegará el día en que sentirás el arrepentimiento a flor de piel? Yo mientras tanto me cuelgo en la estantería de la vida, sonriendo para el primer postor junto a otros que quizás no tienen los mismos motivos pero sí las mismas razones. Todos se venden, yo me vendo para quererte un poco menos, pero esto es 'to the sun and back', sábelo. Estoy agarrada de manos con el recuerdo de tus manos, tus ojos y tus labios; sufro dulcemente por seguir descubriendo cuántos besos caben en tu cuerpo y por congeniar con todo lo que quieres y tus necesidades. Te llevo las 24 horas del día conmigo...
FlickR

vamos a tocarnos

¿Qué vamos a tocarnos esta vez? ¿el alma?... Queda tanto por sentir y nos empeñamos en maquillar la ausencia, e incluso el llanto por dentro. No entiendo para qué nos mentimos. Debí provocarte y hacer todo más de prisa, llevar las cuerdas a tu nota de contrariedad más alta, pero nunca debí dejar que me dejaras ir, porque entendiste que no lucho, que me rindo y que me gusta perder mis cosas, que son tus cosas también; y tú odias eso. Yo también. Haría falta que me explique más, pero la duda está saturada de preguntas, ahora quiere respuestas para saciar la sed de seguir queriendo con todo y con nada. Porque te quiero con nada también.
Vamos a tocarnos la risa, los sentidos y el paladar de los besos, que saben tanto a ti, a amor.

FlickR

tu esencia

Me he llegado a preguntar si es que tu sonrisa me queda grande y tu amor gigante. No sé cómo definirte, pero es tan fácil sentirte, sin necesidad de verte. Hay celos, sin compasión, de tus propias manos, que te recorren la piel sin mi cuidado y sin mi intención; hay celos de los ojos que te miran sin acariciarte los sentidos y hay celos de la oscuridad que cubre las cicatrices de tus experiencias. El frío ha dejado de anclar en mi cuerpo desde que tu voz compartió vientos de calor con mis oídos y cielos sombríos con mis manos. Sólo quedan bolsas de aire para estrellarse contra tus piernas y volver a salvarse para dormir sobre ellas y para saber que sentirse protegida es también una forma de querer, tu forma de querer. Y mi forma de querer es echándote de menos, sin ausencia, sin presencia, solamente por tu esencia...
FlickR Monica Camponovo

hoy todo es una #FIESAT

Hay segundas oportunidades, para sonreír, para arrepentirse, para abrazar más fuerte y, cómo no, para llorar también. Sé que quebrarse es parte del cuento, pero delante de tus ojos nunca fue una opción; yo prefería hacerte reír y pedirte que pasaras tu vida suavemente por mi rostro para llenarme la seguridad de valor.
Tus quejas eran un grito al calor humano, a la compañía, a un oído que escuchara tus experiencias… Ahora hay rincones de esta casa sin aire, sin sonrisas, sin claridad y llenos de desencuentros. He chocado con tu sombra interminablemente, la miro de reojo con felicidad, porque ella sabe que te dije que te quería no solo cuando querías escucharlo sino también cuando yo necesitaba decírtelo.
Tú agárrate a mi cuello hasta ahorcar la impotencia, anda a dormir en el colchón más suave y blanco del infinito, peina tu pelo y mi corazón también, cuídame con tu mirada y habla de lo hermosas que son las pestañas cuando las lágrimas las cubren.
El desconsuelo de mi tristeza la alquilo sin renta fija, que solo quiero deshacerme de ella.

Que no te engañe la prisa, que no te esconda la vida cómo detener el tiempo y abraza cada vez más fuerte.

FlickR

tinta

Empezar el día con buenas vibras hubiera sido deslizar mis cinco dedos por todo tu rostro, de norte a sur, para despertarte. Luego descansar mi cabeza en tu pecho, en el centro de las ganas y volverme a dormir. Estás latente entre los recuerdos; es el desequilibrio de siempre, es el encuentro en cada madrugada y es el echar de menos sin fronteras, sin verbos... Estás en las páginas que se empapan de nuestra historia, de nuestros besos, de las caricias que se guardan en cada letra y respiran en cada palabra. También estás en la tinta que mece mis emociones, escribiéndome la carta más linda del mundo. Te desmenuzo sin tocarte, con los ojos y te convido a cultivarte en las paredes de mi boca, a darme el beso del año.
FlickR

remar

Bogar en los lagos de tus recuerdos, regresar a la orilla de tu boca, desembarcar mi tesoro en el puño de cada una de tus manos y conversar con tu corazón sin olvidarme de permitirte reposar las heridas... Necesito recargar mi tanque de afecto. De espaldas a tu pecho colgarme de él, dejarte morder los labios de mis hombros y recitarte al oído frases para temblarte el suelo; es que no puedo quererte menos. Tengo escalofríos al revivirte y tengo nervios al saberte dos metros de mí. Ojalá te preguntaras si el motivo de mis fuerzas para seguir remando es la felicidad de tenerte en mis pensamientos.
FlickR Héctor Mota Portes

fotografía

Las manos más expresivas.
El corazón de fresa que nos comimos.
El sudor en tu ropa después de quemar el estrés.
El sol en tu piel.
La mirada más grande.
Las ganas escondidas en el puño derecho.
La vida despertándose en tus labios.
Los faros de tus ojos.
Y mis ojos que te adoran.
El badén en tu espina.
El cuerpo más comfortable.
Los mensajes que no quieren una respuesta.
Las rayas de mi alma entre tus manos.
La respiración que me vuelve a encontrar en una bufanda.
El blanco te sienta de maravilla. El rojo también. Y el morado por igual.
Dormirme es uno de tus encantos; babearte es uno de mis encantos.
Valga la redundancia, los ojazos que me incitan a todo.
El balón de fútbol en tu boca.
Los bailes sin pudor, sin remedio...
Volver a decirte 'te amo'.
Cuánto se vive y se revive en la fotografía.
FlickR